Enredados #3×10 Una mala integración desintegrará la Redacción
Enero de integración y desintegración en las redacciones.
El Gran Pepe Cervera nos deleita con un post escrito especialmente para este debate:
"No hay integración buena (todavía)"
Reunimos para comentar el artículo de Pepe Cervera a tres jóvenes periodistas:
Borja Ventura, Laura Pintos, ambos en Diximiedia (233grados.com, Practicopedia, Proyecto I, Lainformacion.com) y Ana González, jefa de Local en el periódico Granada Hoy.
Sus posturas:
Borja Ventura: "Una integración es posible pero hay que hacerla bien"
Laura Pintos: "La tendencia mayoritaria es integrarse o nacer integrado". "Todos estamos experimentando".
Ana González: "Para mí la integración es una utopía. Queremos hacer cosas y no sabemos cómo hacerlas. Las empresas necesitan invertir en nuestra formación".
Y el artículo completo de Pepe Cervera:
La integración de redacciones es una mala idea que tiene sus raíces en la historia; en concreto, en una mezcla letal de falta de confianza de los medios de comunicación en Internet seguida de codicia. Al principio la prensa no creía en Internet, pero por razones casi de imagen decidieron estar allí, para lo cual crearon departamentos especializados formados por becarios, periodistas recién llegados y los veteranos menos deseables, aquellos a quienes querían pero no podían echar. Más tarde, durante la Burbuja Puntocom, la posibilidad de sacar a bolsa o vender por enormes cantidades esos departamentos hizo que se separaran de los propios medios, formándose nuevas empresas. Mientras las cosas fueron bien económicamente no hubo problemas para pagar estructuras duplicadas, aunque sí enfrentamientos editoriales; en la práctica el medio y su versión digital eran dos productos diferentes. Ahora la lógica y la economía conspiran en la misma dirección: no tiene sentido económico tener estructuras duplicadas, y no tiene sentido tener una única cabecera con dos criterios editoriales, uno en la versión tradicional y otro en la de Internet. Así que toca integrar. Pero se hace de modo absurdo y nefasto.
Como las redacciones digitales están formadas por gente más joven, al integrarse las redacciones son, en la práctica, degradados, y quedan en la jerarquía funcional del medio por debajo de la redacción tradicional. Esto deja como responsables de la redacción integrada a los periodistas con menos experiencia en multimedia y en Internet. Por otra parte no se toma medida alguna para integrar los dos canales funcionalmente o como conjunto editorial, por falta de previsión y porque los responsables en el fondo piensan que hay dos productos, uno de 'primera' categoría (el papel, normalmente) y otro de 'segunda división' (la red). Informativamente Internet vuelve a estar supeditada al producto 'principal'. La redacción 'digital' se encuentra así subordinada a gente que no conoce la Red, con un medio digital degradado y teniendo que trabajar además para el papel. En la práctica, esto lleva a la destrucción de las redacciones digitales y la dispersión de sus periodistas; es decir, a la pérdida del talento que el medio necesita para sobrevivir en la era digital. En estas integraciones el papel devora a Internet.
Para hacer una integración con éxito hay que empezar por integrar los productos. Una cabecera es un medio, con diferentes canales pero con una única identidad. Hace falta por tanto que el papel e Internet sean uno funcional y editorialmente, incorporando la Red en los procesos y los ritmos del medio. Hace falta colocar a gente con experiencia de Internet en todos los niveles, lo que significa ascender a posiciones de poder a gente de la Red; probablemente por encima de sus pares en el papel. Para ello hace falta modificar el sistema de ascensos profesionales internos obligando a pasar por Internet a la gente con aspiraciones de dirección y mando. Hace falta crear nuevas posiciones de elevada responsabilidad, y por tanto categoría profesional y sueldo, en la Red. Ninguna delas integraciones que se han hecho hasta ahora cumple con estos parámetros. Por eso ninguna ha funcionado de verdad, y muchas de ellas sólo han servido para empeorar el futuro de los medios que las han llevado a cabo.
La única integración real ha de hacerse al revés. Ocurrirá cuando los periodistas digitales tomen el mando del medio de papel, invadan los espacios de toma de decisiones, asciendan a los máximos niveles de mando editorial; cuando el producto de papel y sus formas y ritmos de trabajo se reestructuren, adaptándose al medio más rápido; cuando se obligue a los periodistas tradicionales a conocer Internet para aspirar a ascender. En suma; la integración que podría funcionar sería una integración en la que Internet devorase al papel. Y ésa todavía no la hemos visto.
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February 4th, 2009 - 23:42
Curiosamente, y según el Sr. Cervera, lo menos importante es el periodismo. Con tal de que sepas de internet ya estás capacitado para ascender en una redacción, y darle clases a gente, que aunque analógicos los pobres, tienen el culo pelado de hacer noticias. Basta que seas joven y por tanto novato, no tengas experiencia, no hayas demostrado nada todavía en esta profesión pero manejes el facebook como nadie, para exigir equipararte laboralmente con gente como la Calaf (po poner un ejemplo) y exigir.
Primero haz noticias, sé periodista (en papel, en pergamino, en web), demuestra lo que sabes (si es que sabes) y luego exige.
Disclaimer: “Sólo” tengo menos de 35 años.